miércoles, 24 de mayo de 2017

Agua

Es tan difícil elegir el agua sobre la comida cuando uno tiene hambre. Ahí es donde tiene que aparecer la fuerza de voluntad. Esa voz que, mientras todos a tu alrededor están comiendo, a vos te dice ''tomá agua antes de que te peses de nuevo y te den ganas de estrellar la balanza contra el espejo''... o algo similar.

Yo tomo agua todos los días. Tomo hasta hincharme a más no poder, hasta que me cuesta caminar, hasta que esa misma agua me da náuseas y tenga que vomitar 400 ml de los casi dos litros que tomé. Is that okay? At this point I don't even care, to be honest.

Ayer fui a la casa de mi amiga Ayelén y vomité en su casa también (y digo también porque el Sábado pasado vomité en la casa de otro amigo, Matías). No por agua, sino porque moría de hambre y comí una galletita de agua y ya me sentía gordísima. Entonces me disculpé con la excusa de que me dolía la panza y vomité. Cuando salí y me vieron la cara, preocupados me preguntaron si estaba bien.

Algo positivo que pasó ayer (y por suerte sigue hasta hoy, y con más suerte aún seguirá) es que al momento de registrar mi peso diario en la aplicación Samsung Health (I totally recommend you this), mi IMC marcaba Normal.

Así que tranquilos, amigos. Por el momento no estoy bien porque lo normal nunca me bastó, pero voy llegando a eso.